Vaya con la visera que llevas. No es más que un traje de cabeza que no te deja ver arriba.
Y arriba quizás hay una voz que te escucha.
Una voz que en vez de sonar, se ríe como aire y nube de sonda.
Viene con programa anti-niebla, Se queda ronca y raspa en las vocales.
No entiendes que te ríes de tu río que se desborda. Que has indagado, buscado... pero la salida inmediata está perdiendo la gata, el cerrojo y el gato. No podemos brindar por que te recorres de miedo. O, ¿por qué no dices nada?