La avispa ichneumon deposita sus larvas en el interior de un gusano vivo y las larvas se van alimentando de él y van matándolo muy lentamente mientras se hacen adultas. El gusano pelo de caballo, apenas visible sobre una hoja seca, ha crecido en el intestino de un grillo que se lo tragó cuando sólo era una larva. Cuando el gusano ha crecido tanto que ya casi no cabe dentro del organismo del que se alimenta como un ínfimo vampiro, segrega una toxina que enloquece al grillo y lo empuja a arrojarse a una charca o a una corriente de agua: el gusano se desenrosca reventando el cadáver del grillo ahogado, nada hasta la orilla y empieza en tierra su vida adulta, apareándose en marañas convulsas de centenares de gusanos idénticos a él.
- extret d'aquí.