Ha pasado el tiempo y sigo sin casi creérmelo, medito ahora sobre aquello y me digo que hay más conexiones mentales de las que creemos, pero no llegamos a más porque el tejido original parece haberse quedado muy ajado y sólo de vez en cuando algo centellea en él. Vemos casualidades extrañas que tienen seguramente una explicación, que no acertamos a encontrar. Pasamos por la vida sin entender correctamente muchas cosas. "Hay algún malentendido, y ese malentendido será nuestra ruina", decía Kafka.
El tejido ajado tal vez esté en algún paraíso donde en otros tiempos, en un día con una luz de otro mundo, murió el hilo lógico de un tejido verbal que le daba a la vida sentido. Eran tiempos mejores. Pero alguien desquició en ese paraíso al inventor del lenguaje y el tejido se fue ajando y nuestras vidas se volvieron absurdas, sin el antiguo orden y el antiguo sentido.
El mal de Montano, Enrique Vila-Matas